Mi historia de pérdida auditiva sÚBITA
RECURSOS ÚTILES SOBRE SALUD AUDITIVA
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MI historia de pérdida auditiva súbita: Ménière, VPPB, hiperacusia y acúfenos.
IMPORTANTE: Si has experimentado pérdida auditiva súbita recientemente, por favor BUSCA ATENCIÓN MÉDICA DE INMEDIATO. Las primeras 72 horas después de experimentar pérdida auditiva súbita son cruciales, y actuar rápido es fundamental. El tratamiento con esteroides puede ser la única oportunidad de recuperar la audición, ya sea parcial o totalmente; en algunos casos, las inyecciones intratimpánicas pueden mejorar significativamente la audición. Estas intervenciones deben administrarse dentro de las primeras 72 horas de la pérdida auditiva.
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La pérdida auditiva neurosensorial súbita (SSNHL, por sus siglas en inglés) es considerada una EMERGENCIA. Es una discapacidad auditiva que ocurre de repente y que generalmente en un solo oído. La causa exacta no siempre es clara, pero se cree que está relacionada con daño al órgano sensorial del oído interno (cóclea) o al nervio auditivo. Esto puede deberse a diversos factores, como infecciones virales, problemas vasculares, enfermedades autoinmunes o eventos traumáticos. La pérdida súbita de audición generalmente se nota dentro de un período de 72 horas.
En una de las muchas visitas médicas en University of Miami Health System (UHealth) — con la Dra. Tricia Sheehan Scaglione, AuD — Especialista en Tinnitus, Profesora Asistente y Audióloga Clínica
“NO ME DEJARÉ VENCER.
ENCONTRARÉ EL CAMINO DE VUELTA A MI VERDADERO SER, RENOVADA, LLENA DE ESPERANZA, MÁS FUERTE…”
MI CAMINO HACIA LA RECUPERACIÓN
Desde que empecé a compartir mi diagnóstico del Síndrome de Ménière y otras condiciones vestibulares en redes sociales, he recibido cientos de mensajes y preguntas. Pensé que este blog sería la mejor manera de reunir toda la información. Espero que te sirva o a alguien cercano que esté pasando por una situación similar.
Llevar notas en el celular y en un diario fue esencial para hacer seguimiento de mis síntomas en los días en que la niebla mental y el vértigo eran más fuertes. También me ayudó a estar mejor preparada para mis citas médicas, que a veces eran abrumadoras y me dejaban ansiosa y confundida con tantas preguntas y tantos temas nuevos que debía entender como parte de mis tratamientos.
Por favor tener en cuenta que toda la información en esta página está basada en mi propia experiencia y que debes consultar con tu médico cualquier pregunta específica sobre tu condición de salud, ya que cada caso es diferente.
Mi primera audimetría reveló que había sufrido una pérdida auditiva profunda en el oído derecho. No podía entender el habla, ni siquiera amplificada a través de un audífono.
Foto tomada durante una de mis primeras audiometrías en el hospital de UHealth en Plantation, Florida
EL DIAGNÓSTICO
Hasta la fecha, me han diagnosticado varias condiciones, entre ellas Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) o VPPB por sus siglas en inglés, causado por depósitos de calcio en el oído interno.
También me han diagnosticado Hidropesía Endolinfática Secundaria y Síndrome de Ménière. Como consecuencia, he experimentado Tinnitus, Hiperacusia y Migraña (posiblemente Migrañas Vestibulares).
Estas condiciones están descritas y explicadas al final de esta publicación.
La pérdida auditiva neurosensorial súbita (SSHL), conocida comúnmente como sordera súbita o "derrame en el oído", es una pérdida de audición inexplicable y rápida —generalmente en un solo oído— que ocurre de un momento a otro o a lo largo de varios días. SE CONSIDERA UNA EMERGENCIA MÉDICA, Y LA PERSONA DEBE BUSCAR ATENCIÓN MÉDICA DE INMEDIATO. Es causada por daño a células especiales o fibras nerviosas en el oído interno. En algunos casos, la pérdida auditiva es causada por daño al nervio que transmite las señales al cerebro.
Descansando después de recibir una inyección intratimpánica. Se administraron esteroides, potentes medicamentos antiinflamatorios, en pequeñas dosis en el oído. Después de las inyecciones, sentí presión en el oído, náuseas y vértigo.
Los síntomas de Ménière incluyen vértigo (sensación de que todo gira), sensibilidad a los sonidos fuertes, tinnitus (zumbido en los oídos), pérdida auditiva temporal o permanente, y presión/plenitud en los oídos. Durante los episodios severos, también experimento náuseas, vómito y un mayor riesgo de caídas.
2017, EL AÑO EN QUE TODO COMENZÓ...
AGOSTO 3, 2017 - JUEVES: La noche antes de perder mi audición, asistí a una exhibición de arte en Miami. El evento se realizó en el piso 33 de un hotel. Al subir en el ascensor, recuerdo que todos en la cabina se quejaban de molestias en los oídos por el cambio brusco de presión. El ascensor iba increíblemente rápido, y sentí los oídos tapados por unos 10 minutos, pero el resto de la noche estuve bien (audición normal y sin dolor). Le comenté este incidente del ascensor a varios doctores, otorrinolaringólogos y neurólogos, pero solo uno de los especialistas le dió importancia a este dato y dijo que había una mínima posibilidad de que este incidente hubiera provocado un barotrauma, y con ello mi pérdida auditiva súbita (teniendo en cuenta que ahora sabemos que tengo Hidropesía Bilateral Secundaria/Síndrome de Ménière.)
AGOSTO 4, 2017 - VIERNES:
Me desperté con una presión intensa en el lado derecho de la cabeza, y no podía oír por el oído derecho. El lado derecho de mi cabeza estaba entumecido; había perdido la sensibilidad en varias zonas (debajo del ojo y el oído derecho, y en la parte de atrás de la cabeza).
Fui a un centro de atención de urgencias, y de ahí me remitieron de inmediato a un otorrinolaringólogo, ya que lo consideraron una emergencia.
La Dra. Levine, mi primera otorrinolaringóloga, ordenó una evaluación audiológica de inmediato. Me hicieron varias pruebas de audición y fue ahí donde me diagnosticaron Pérdida Auditiva Súbita Profunda (Sudden Sensorineural Hearing Loss “SSHL” por sus siglas en inglés) en el oído derecho: casi el 100% de mi audición se había perdido. No podía escuchar nada por el oído derecho y comencé a experimentar tinnitus, entumecimiento y dolor de oído.
También sentí una sensación extraña; la mejor forma de explicarlo es que sentía como si tuviera un globo inflándose rápidamente dentro de mi cabeza. Noté que esta sensación empeoraba cuando salía de la casa para ir al médico, es decir, al estar dentro del carro con el calor que se acumula en el verano. La sensación era menos intensa en temperaturas más frescas, por ejemplo, dentro de mi casa con el aire acondicionado encendido. Era una sensación horrible, sentir cómo ese "globo" crecía tan rápido y se expandía y no había espacio. Sentía que la cabeza me iba a explotar en cualquier momento. Estaba mareada y desorientada, y no podía hablar con coherencia.
La Dra. Levine, me recetó esteroides tomados por vía oral: Prednisona 30 mg diarios. Solo los tomé durante cuatro días porque los efectos secundarios me causaban picazón incontrolable en la piel, además de insomnio severo y ansiedad, me sentía muy irritable e inquieta. También tenía la cara roja e hinchada todo el día. Ese fin de semana fue muy incómodo; no podía dormir bien, lo cual empeoró todos los síntomas.
*El entumecimiento en mi cabeza duró alrededor de 2-3 meses. Los médicos aún no saben por qué ocurrió. Algunos lo han atribuido a una inflamación severa del nervio auditivo, pero esto no se ha confirmado a pesar del tiempo y todos los estudios realizados.
**Varios especialistas me han dicho que en casos como el mío, lo más importante es buscar atención médica de inmediato, especialmente durante las primeras 72 horas, ya que el tratamiento con esteroides podría ser la única oportunidad de recuperar la audición. Tuve la fortuna de que el médico del centro de urgencias me remitió de inmediato al otorrinolaringólogo, alertándome que la pérdida auditiva es realmente considerada una emergencia; esta doctora también fue la primera en recomendarme las inyecciones intratimpánicas de esteroides.
Preparación para la inyección intratimpánica de esteroide.
Inyección intratimpánica de esteroide (gentamicina). Cuando se usa en el síndrome de Ménière, esta inyección reduce la frecuencia y la severidad de los ataques de vértigo.
AGOSTO 7, 2017:
Primera inyección transtimpánica de esteroide y gentamicina.
AGOSTO 8, 2017:
Resonancia magnética cerebral con y sin contraste. Descartaron tumores, neuromas acústicos y cualquier otro problema neurológico.
AGOSTO 11, 2017:
Fui a urgencias en el Hospital de Aventura a las 4 am porque me desperté en la mitad de la noche sintiendo como si me estuvieran pegando en la cabeza con martillos, sentía que se me iba a reventar una vena en el cerebro. Tenía un dolor intenso en los ojos y los oídos, un ataque de vértigo, náuseas y vómito. Me dieron de alta después de una hora porque no sabían qué hacer. El médico de urgencias solo me formuló Meclizina para frenar los ataques de vértigo, lo cual ayudó a aliviar el mareo y las náuseas.
Más tarde ese mismo día tuve mi tercera cita con la Dra. Levine: me aplicaron una segunda inyección intratimpánica de esteroide en el oído, y me volvieron a recetar esteroides orales.
AGOSTO 14, 2017:
Laboratorios de ANCA/Lupus: los resultados salieron normales.
AGOSTO 15, 2017:
Prueba de equilibrio en la clínica de otorrinolaringología en Aventura.
AGOSTO 16, 2017:
La Dra. Levine me sugirió que viera a un especialista, un otoneurólogo, ya que este era un caso complejo. Después de analizar opciones, encontré el University of Miami Ear Institute, y tuve mi primera cita con el Dr. Adrien Eshraghi, quien me aplicó la tercera inyección intratimpánica de esteroide. Lamentablemente, no hubo ninguna mejoría en mi audición.
AGOSTO 21, 2017 - University of Miami / UHealth Plantation:
Me preguntaron si quería recibir otra inyección de esteroide, ya que normalmente solo se recomiendan tres. Acepté la cuarta inyección intratimpánica, que me aplicó el Dr. Eshraghi.
AGOSTO 25, 2017 - University of Miami / UHealth Plantation:
¡UN MILAGRO! La prueba de audiología reveló que mi oído había reaccionado positivamente después de la cuarta inyección, y mis frecuencias bajas mostraron una leve mejoría. El Dr. Eshraghi decidió continuar con una quinta inyección intratimpánica de esteroide.
AGOSTO 25, 2017 - Mount Sinai Miami Beach:
11 am: Dr. Díaz, Neurólogo. Esta cita no sirvió de mucho: No me ordenaron ningún examen ni me dieron información nueva. Fue muy decepcionante esta interacción ya que el doctor no tenia mucho conocimiento en este tema.
SEPTIEMBRE 2017
Este mes fue borroso. Seguía teniendo los mismos síntomas (vértigo, niebla mental, problemas de equilibrio, migrañas) y ningún alivio. Volví a trabajar e intenté retomar mi rutina normal, pero esto solo empeoró mi condición. Estar expuesta a las luces y los sonidos de la oficina me molestaba mucho. Sostener conversaciones con otras personas se me hacía difícil. Me sentía agotada física y mentalmente.
En mis siguientes citas con mi otoneurólogo, me aplicaron más Gentamicina: las inyecciones #6, #7 y #8. Gracias a esto logré recuperar la audición en frecuencias bajas, que volvieron a niveles normales. Sin embargo, solo recuperé cerca del 10% de mis frecuencias altas. Empecé a tomar varios medicamentos para la hidropesía, el mareo y las migrañas.
OCTUBRE 2017
10/20 - 10/21: Episodios fuertes de vértigo. Mareo severo e incapacitante, sensación de que el cuarto giraba sin parar y náuseas. Pasé la mayor parte del tiempo en cama. No podía comer. Todo me hacía sentir mal.
OCTUBRE 27, 2017: Ese día comencé mis sesiones de Terapia de Rehabilitación Vestibular (Vestibular Retraining Therapy ‘VRT’ por sus siglas en ingles) en el hospital de UHealth en Plantation, Florida. Me asignaron a una fisioterapeuta maravillosa y muy dedicada, su nombre: Zahilly Salinas. Cuando empecé con ella, no podía caminar recto. Me tropezaba constantemente, incluso me caía, me desviaba hacia la derecha al caminar, y no podía manejar. Solo hice ocho sesiones, pero fueron muy beneficiosas porque mejoré mi equilibrio. Además, seguí haciendo en casa los ejercicios de VRT que también me ayudaron mucho. Para conocer más sobre el equipo de UHealth, haz clic aquí.
Audiología realizada por la Dra. Tricia Sheehan Scaglione, AuD, en UHealth, Plantation, Florida
OCTUBRE 30, 2017:
Ataque de vértigo fuerte pocos minutos después de despertarme. Estuve todo el día enferma, sintiéndome muy mal, acostada en la cama.
Tuve cita con un nuevo neurólogo: Dr. Andrew Lerman.
Mientras esperaba en la sala de espera, tuve otro ataque de vértigo severo. Desde que llegué al consultorio ya me sentía muy mal. Me senté a esperar a que me atendieran, pero estaba extremadamente ansiosa y mi cuerpo no se sentía bien. Sentía que estaba "fuera de mí". Pensé que me iba a desmayar. Les pedí ayuda a las enfermeras porque me estaba cayendo de la silla, completamente desvanecida. El doctor me llevó a un consultorio y trató de estabilizarme. Luego me hizo más preguntas y me formuló un nuevo medicamento, ya que sospechaba que también podría estar sufriendo de migrañas vestibulares.
NOVIEMBRE 2017
Noviembre fue un mes muy ajetreado, con muchas citas de seguimiento con todos los especialistas. Mi tinnitus se fue haciendo cada vez más fuerte... Un sonido estático constante, las 24 horas del día, que a veces aumentaba rápidamente y luego volvía a su nivel "normal" o base, lo cual era demasiado molesto. También tenía un pitido constante que cambiaba de frecuencia. No podia dormir bien y eso me afectaba aún más porque el sonido del pitido, sirenas y estatica aumentaba por falta de descanso.
Noviembre 27, 2017: Me hicieron más exámenes para evaluar si, en efecto, tenía el Sindrome de Ménière. Algunos de los exámenes fueron:
Electronistagmografía/videonistagmografía
Silla rotatoria
Posturografía dinámica computarizada
Potenciales miogénicos vestibulares evocados
Prueba de impulso cefálico
Para más información sobre estos exámenes, haz clic aquí.
DICIEMBRE 2017
Diciembre 4, 2017 - Prueba de ECochG (Electrococleografía):
Los resultados no fueron concluyentes, lo cual fue frustrante. Como paciente vestibular que ha pasado por tanto, a veces uno solo quiere una respuesta clara, algo que dé un poco de dirección. Pero en este caso no se pudo determinar nada; el especialista dijo que el resultado no era claro.
La ECoG (electrococleografía) mide la actividad eléctrica del oído interno en respuesta a sonidos. Se usa principalmente para:
Evaluar la presión de líquido en el oído interno, algo clave en la enfermedad de Ménière y la hidropesía endolinfática (que es justamente tu caso).
Confirmar o apoyar un diagnóstico de Ménière, ya que puede detectar un patrón anormal en la relación entre dos ondas eléctricas (SP/AP ratio) que suele estar alterado en pacientes con hidropesía.
Diferenciar entre otras causas de vértigo o pérdida auditiva cuando el diagnóstico no es claro.
Es un examen que se hace colocando un electrodo cerca o dentro del oído (a veces en el tímpano) y reproduciendo sonidos (clics) mientras se mide la respuesta eléctrica de la cóclea y el nervio auditivo.
Prueba de ECoG (electrococleografía) — un examen que mide la actividad eléctrica del oído interno para evaluar la presión de líquido y ayudar a diagnosticar la enfermedad de Ménière y otros trastornos relacionados con la hidropesía endolinfática.
Después de que una prueba de audiología mostró más pérdida auditiva, mi otorrinolaringólogo me sugirió una octava inyección de Gentamicina.
Silla rotatoria, una de las pruebas de función vestibular en UHEALTH — University of Miami Hospital.
2018, LA NIEBLA MENTAL.LOS ALTIBAJOS…
MARZO 2018
Marzo 8, 2018: VPPB, migraña, sensación de niebla mental, desorientación, tinnitus más fuerte, letargo durante ocho días seguidos. Fueron días horribles. Pasé casi todo el tiempo acostada en cama, sin poder hacer nada.
JULIO 2018
Julio 30, 2018: Una nueva prueba de audiología reveló que el porcentaje de reconocimiento de palabras había disminuido. Me pusieron otra inyección intratimpánica de esteroide, la número nueve. Volví a sentirme muy fatigada, casi todo el tiempo acostada en cama.
SEPTIEMBRE 2018
Septiembre 6, 2018: Tuve un episodio severo de migraña y tuve que ir a urgencias, pero tuve una reacción diferente y molesta con el protocolo típico de tratamiento para ataques severos de migraña.
Usualmente, estos son los medicamentos administrados:
Difenhidramina (Benadryl)
Ketorolaco (Toradol)
Sulfato de magnesio en D5W
Metoclopramida (Reglan)
Cloruro de sodio
Yo tuve una reacción terrible; parece que me pasaron el medicamento demasiado rápido por la vía intravenosa, o soy sensible o alérgica al Reglan, pero fue horrible. Sentí que me estaba muriendo. El corazón se me aceleró muchísimo, y aunque estaba conectada al suero, no podía quedarme quieta, me movía sin parar, dando vueltas en la cama. Repetía "por favor paren, no me siento bien, no me siento bien." Todo se sentía borroso, entraba y salía como en destellos. Seguramente solo duró minutos, pero se sintió como una eternidad. Después me dolió el pecho durante varios días por lo fuerte y acelerado que había latido el corazón.
2019, ¿DISFUNCIÓN DE LA ATM? ¿SENSIBILIDAD A ALIMENTOS? ¿CUÁL ES LA VERDADERA CAUSA DE MI DOLOR Y MIS PROBLEMAS DE EQUILIBRIO?
ENERO 2019
Enero 2, 2019: He estado sintiendo dolor de oído justo después de comer, junto con dolor de cabeza (de leve a moderado) solo en el lado derecho, que es el oído afectado. Al principio pensé que era por comer mucha sal — lo noté especialmente un día después de comer almendras saladas — pero también sentí lo mismo cuando no había comido tanta sal. Hace unos días sentí el mismo dolor justo después de comer un postre durante las fiestas, así que pensé que podía tener que ver con alimentos altos en sal o azúcar. Sin embargo, llevo sintiendo este dolor de oído y de cabeza casi todos los días desde finales de noviembre, incluso cuando como comidas saludables, bajas en sal y sin azúcar. Todavía no logro identificar la causa real. Necesito saber cuáles son mis desencadenantes.
En un grupo de apoyo de Ménière en Facebook me sugirieron que podía ser un problema de la mandíbula. Efectivamente, tengo disfunción de la ATM (articulación temporomandibular, la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo), y me recomendaron usar un protector bucal.
ABRIL 2019
Estoy teniendo más fluctuaciones auditivas que nunca. Los oídos se me tapan de forma intermitente durante el día, así que por unos segundos no puedo oír de ninguno de los dos. Es como si alguien estuviera prendiendo y apagando un interruptor de luz. Pierdo la capacidad de escuchar por unos segundos, y luego vuelve, y así sucesivamente. Mantener una conversación fluida es un reto, porque muchas veces tengo que pedirle a la gente que repita lo que dijo.
El mareo y la niebla mental siguen presentes, lo cual es frustrante porque me hace ir más lento, y yo soy una persona activa.
2020-2021, ¿como va todo?
Sigo teniendo tinnitus, sensibilidad a los sonidos y presión en los oídos, pero ya no tengo hiperacusia severa ni ataques de vértigo.
La niebla mental sigue siendo constante en mi vida, y me siento con letargo y agotamiento por los altos niveles de estrés, aunque no tanto como la fatiga extrema que sentía en los primeros años después de mi pérdida auditiva súbita.
Actualmente no estoy tomando ningún medicamento.
2022-2024 ¿Cuáles son mis síntomas más incapacitantes? ¿Qué ha mejorado con el tiempo?
Aquí les cuento algunas novedades, basadas en todas las preguntas que he recibido por correo y por mensaje directo via Instagram:
VÉRTIGO. MAREO. DOLOR MIOFASCIAL.
Aunque sigo teniendo mareo y niebla mental a diario, me alegra poder decir que hace tiempo no tengo un ataque de vértigo fuerte y completo. Antes sufría episodios de vértigo tan violentos que me dejaban en cama todo el día, sin poder llevar una vida normal. También sufrí de Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB), pero este tipo de mareo temporal se resolvió después de varias sesiones de terapia de rehabilitación vestibular.
Además, tras descubrir que tenía artritis cervical y varias hernias discales en el cuello, hace un año me diagnosticaron mareo cervicogénico, que suele originarse por una lesión de látigo cervical en accidentes de tránsito o por mala postura prolongada. En mi caso, lo atribuyo a una caída por las escaleras en casa y, como pintora, a mi pésima postura.
El mareo cervicogénico se caracteriza por desequilibrio, inestabilidad, desorientación, dolor sordo en el cuello, movilidad limitada del cuello, dolores de cabeza fuertes y migrañas. Es innecesario decir que no puedo vivir sin mis almohadillas térmicas. Hasta las llevo conmigo de viaje para poder descansar el cuello y la espalda después de un día largo.
Por último, mis problemas de disfunción de la articulación temporomandibular (ATM) han mejorado, aunque dejé de usar el protector bucal hace tiempo. Antes sentía muchísimo dolor en las mejillas. Cargaba con toda esa tensión y malestar, que en general se va acumulando y se vuelve insoportable al final del día. Aunque todavía siento algo de ese dolor y tensión miofascial, ha disminuido en el último año.
SONIDO INTERNO (TINNITUS)
Sigo lidiando con presión constante en los oídos, variaciones en mi audición y tinnitus. Los sonidos internos en mi oído derecho varían entre silbidos, sirenas, un sonido como de viento, pulsaciones, zumbidos y chasquidos. Sin embargo, los sonidos permanentes siempre son estática, olas del mar, algo parecido a ruido blanco.
SONIDO EXTERNO (AMBIENTAL)
Sigo siendo sensible a los sonidos, especialmente a los agudos, así que tengo que usar tapones personalizados con filtros para bloquearlos. Sin embargo, usarlos no es lo más cómodo. Es difícil tener conversaciones en grupo. No logro escuchar bien lo que dice la gente a mi lado, así que constantemente tengo que quitarme y ponerme los tapones para poder seguir la conversación, sobre todo en lugares ruidosos.
Los oídos se me tapan de forma intermitente durante el día, así que por unos segundos no puedo oír de ninguno de los dos. Aunque nunca dura un minuto entero, sigue siendo molesto durante las conversaciones porque me pierdo partes de lo que dicen. También da miedo, porque muchas veces me pregunto si ese silencio, ese vacío, será más largo la próxima vez.
2024-2026, COMO ME SIENTO AHORA
A pesar de seguir viviendo con las mismas condiciones, la mayoría de mis síntomas han mejorado bastante.
Hoy en día me encuentro en mejor lugar, más liviano que en esos primeros años que fueron de mucha angustia y dolor físico y emocional. Los síntomas no han desaparecido del todo, pero la intensidad ha bajado significativamente, y con el tiempo he aprendido a vivir con ellos y manejarlos:
TINNITUS. Sigue ahí, sigue siendo mi compañero de todos los días. Los sonidos internos no han desaparecido, pero he aprendido a convivir con ellos en lugar de dejar que controlen mi día.
MAREO Y NÁUSEAS. Todavía tengo algo de mareo, y las náuseas aparecen semanalmente, aunque depende mucho del día o de lo que haya estado haciendo. No se compara para nada con los ataques de vértigo tan incapacitantes que solía tener.
HIPERACUSIA. Esta es la que más ha mejorado. Lo que antes era una hiperacusia dolorosa, ahora es más leve a moderada. Aun así, sigo siendo extremadamente sensible a los sonidos de alta frecuencia, y eso probablemente no va a cambiar.
MIGRAÑAS. Me alegra decir que hace tiempo no tengo un ataque de vértigo completo, de esos en los que el cuarto gira por varios minutos seguidos. En los primeros años llegué a tener varios ataques así en un mismo día, y me tomó tiempo hasta que eso fue disminuyendo. Aun así, sigo teniendo episodios severos de migraña de vez en cuando.
*Uno de mis sustos más grandes y de mis peores dolores de cabeza fue lo que muy probablemente fue una fuga de liquido cefalorraquídeo (LCR) aunque nunca se confirmó el diagnóstico. Esto ocurre cuando el líquido que protege el cerebro y la médula espinal se escapa, por lo general por un pequeño desgarre. El cerebro pierde ese amortiguamiento y prácticamente "se hunde" dentro del cráneo, causando un dolor de cabeza intenso, sobre todo al estar de pie, junto con náuseas y mareo.
Estuve nueve días seguidos en cama, casi sin poder sentarme. Tenía que arrastrarme hasta el baño, porque no podía mantenerme de pie sin sentir que me iba a desmayar; el dolor era tan intenso que pensé que iba a perder el conocimiento.
Si estás leyendo esto y tú o alguien en tu vida está pasando por algo similar, quiero que sepas que este camino tiene muchos retos, pero no estás solo/a. Hay recursos y tratamientos, y muchos hemos salido victoriosos del otro lado, pero hay que tener paciencia: para unos es un proceso más rápido, y para otros requiere de más tiempo.
Mi consejo: Rodéate de las personas correctas durante este proceso, eso incluye familiares, amigos, conocidos, especialistas, tu equipo médico. Exige que siempre te traten con dignidad, que escuchen y estén dispuestos a ser un apoyo para ti. Con el tiempo, el alivio y el manejo de la enfermedad sí son posibles, y tu calidad de vida puede mejorar. ¡Ánimo!
Recuerda que tú eres tu mejor defensor(a). Si algo no se siente bien, sigue investigando, continúa aprendiendo y educándote, y sigue tu intuición hasta encontrar al especialista indicado, el suplemento o medicamento adecuado, el mejor tratamiento para ti.
Escucha siempre a tu cuerpo, y nunca pierdas la esperanza. Aunque aún no lo veas, siempre hay luz al final del túnel. Te deseo todo lo mejor y espero que este blog te haya sido de mucha ayuda.
Con cariño,